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COMUNICADOS DE PRENSA
HOUSTON, TX, 2 de marzo de 2009 - Existen varias enfermedades prevenibles con vacunas que amenazan a los adolescentes. Debido a que sus horarios y estilos de vida hacen que estos jóvenes sean difíciles de alcanzar, un nuevo estudio realizado por los subespecialistas pediátricos del Texas Children's Hospital reclama modos más ingeniosos de garantizar que los adolescentes reciban las vacunas preventivas recomendadas.
"Un enfoque generalizado no funcionará", señaló la Dra. Amy Middleman, especialista en medicina adolescente y directora del Center for Vaccine Awareness and Research (Centro de investigación y concientización sobre vacunas) del Texas Children's Hospital. "Tendremos que considerar múltiples estrategias de prestación para garantizar el éxito de la vacunación en este grupo etario".
Los hallazgos de la primera etapa del programa piloto de la Dra. Middleman, "Vacunación de adolescentes: Llevarlas a las escuelas", fueron presentados en Dallas a fines del mes pasado en la Conferencia Nacional sobre Vacunación.
Entre sus hallazgos, la Dra. Middleman informó que es necesaria una combinación de programas médicos de vacunación basados en la escuela y el hogar para incrementar los índices de vacunación entre adolescentes; se necesita una mayor educación y asistencia con respecto a las vacunas para las familias que no hablan inglés; y que los programas basados en la escuela serán más efectivos si se programan de manera tal que los padres pueden estar presentes cuando se administran las vacunas a sus hijos.
"Muchos padres aún quieren estar presentes para la vacunación de sus hijos adolescentes; será importante aprender más sobre las preocupaciones específicas de los padres, así como también sobre las inquietudes de los receptores de vacunas para adolescentes, y tratar dichas inquietudes en el diseño de los futuros programas de vacunación basados en la escuela", explicó la Dra. Middleman.
Estos hallazgos se basan en un programa que contó con la participación de ocho escuelas secundarias de Houston entre octubre y diciembre del año pasado. Se distribuyeron en total 7,300 cuestionarios para padres, 1,838 de los cuales fueron devueltos, es decir, el 25 por ciento. Como parte del programa, se administraron más de 800 vacunas a 430 niños en Houston.
La Dra. Middleman descubrió que si bien el 86 por ciento de los padres encuestados habían llevado a sus hijos a una consulta médica en los últimos dos años, sólo el 38 por ciento respondió "sí" cuando se le preguntó si su médico le había recomendado vacunas para sus hijos de entre 11 y 12 años. Aquellas personas que hablan principalmente inglés en sus hogares tuvieron un 1.5 más probabilidades de contestar "sí", lo que crea una imagen de la necesidad de una mayor educación entre las familias que no hablan inglés en Houston.
Estos hallazgos aparecen justo después de que el estado emitiera nuevos requisitos de vacunación para los estudiantes, incluyendo nuevas vacunas para adolescentes, las que comenzarán a introducirse gradualmente este otoño.
El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades y la American Academy of Pediatrics recomendaron que los preadolescentes reciban varias vacunas en su revisión médica de los 11 ó 12 años: la vacuna contra el tétanos, difteria y tos ferina acelular (Tdap); la vacuna antimeningocócica conjugada (MCV4); la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV) para las niñas; la segunda vacuna contra la varicela si no la han recibido; y la vacuna anual contra la influenza (gripe). Estas vacunas previenen enfermedades graves, que en algunos casos ponen en riesgo la vida.
Lamentablemente, existen diversos obstáculos para la vacunación en adolescentes, entre los que se incluye el problema del acceso, el rastreo de la información, el consentimiento, el tiempo, la economía y otras desigualdades. La muerte por meningitis de una adolescente en octubre del 2008 en Houston y las muertes de tres adolescentes por influenza en Houston entre octubre del 2008 y enero del 2009 son ejemplos de la gravedad de la amenaza de estas enfermedades y de la importancia del desarrollo de estrategias para superar las barreras existentes para la vacunación de adolescentes.
El proyecto fue patrocinado por el Center for Vaccine Awareness and Research del Texas Children's Hospital, en colaboración con el Distrito Escolar Independiente de Houston, el Distrito Hospitalario del Condado de Harris, el Departamento de Servicios Estatales de Salud de Texas y el Memorial Hermann Hospital.
La Dra. Middleman cuenta que planea conducir la etapa final del estudio, que incluye cuestionarios de seguimiento para los padres de estudiantes de escuelas de enseñanza media, en los próximos dos meses. Uno de sus objetivos es averiguar si las preferencias que reportan los encuestados por programas de vacunación basados en la escuela son respaldadas por un comportamiento real con respecto a la vacunación. Además, espera averiguar de la mano de los padres y estudiantes que se sienten cómodos recibiendo las vacunas en la escuela qué vacunas específicamente estarían dispuestos a recibir.
Puede encontrar más detalles sobre los resultados del estudio sobre vacunas en adolescentes de la Dra. Middleman en www.vaccines.texaschildrens.org.
Acerca del Centro de investigación y concientización sobre vacunas
El Vaccine Awareness and Research Center del Texas Children's Hospital promueve niños y familias más sanos. Esto se logra al brindar a los padres y profesionales de la salud la información y recomendaciones más actualizadas sobre vacunas para bebés, niños, adolescentes, mujeres embarazadas y adultos a través de su sitio Web, www.vaccine.texaschildrens.org y llevando a cabo investigaciones que contribuyen a modelos de vacunación efectivos. El centro, un programa en curso, es la creación de cuatro médicos del Texas Children’s Hospital que son expertos en los campos de educación e investigación sobre vacunas, pediatría, enfermedades infecciosas y medicina para el adolescente.
Acerca de Texas Children's Hospital
El compromiso del Sistema de Prestación Integral de Texas Children's Hospital es tener una comunidad de niños saludables y esto se logra brindando la mejor atención pediátrica posible al paciente, y por medio de la educación y la investigación. Reconocido a nivel mundial por su experiencia y su innovador desarrollo en el tratamiento clínico e investigación, el Texas Children's se encuentra entre los diez mejores hospitales pediátricos según la revista U.S. News and World Report. Texas Children's también administra la principal red de cuidados pediátricos más grande del país, y cuenta con 40 consultorios a lo largo de toda el área metropolitana de Houston. El Texas Children's ha emprendido una expansión por valor de $1.5 mil millones, Visión 2010, la cual incluye un instituto de investigaciones neurológicas, un completo establecimiento de obstetricia orientado a los embarazos de alto riesgo y un hospital comunitario en el área suburbana de West Houston.
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