Arabella vino a este mundo como una luz brillante en uno de los días más oscuros de la historia de Estados Unidos. El 11 de septiembre de 2001 su nacimiento trajo alegría y felicidad así también preocupación a sus padres, Heather y Joel. A Arabella, su hermosa pequeña, le diagnosticaron síndrome de Down, una afección genética que causa retraso en el desarrollo físico e intelectual.
El primer año de Arabella fue un año de descubrimientos para su familia. Sus padres leyeron toda información que pudieran encontrar con respecto al síndrome de Down con el fin de brindarle a Arabella una oportunidad de triunfar en una vida normal. Durante esta etapa, se enteraron acerca de la Rise School de Houston, una organización sin fines de lucro afiliada al Texas Children's Hospital. La misión de la escuela es brindarle la más alta calidad de servicios educativos durante la infancia temprana a niños con síndrome de Down u otras discapacidades evolutivas.
"Nuestro objetivo es llevar a cada niño hasta su máximo potencial de tal manera que cuando estén preparados para el jardín de infantes vayan corriendo a golpear la puerta y puedan tener éxito en una situación convencional", dijo Jan Stailey, director de la Rise School of Houston.
El Texas Children's Hospital ha estado afiliado a la Rise School of Houston desde su comienzo. El Texas Children's proporciona el edificio donde se alberga la escuela, ayuda financiera para familiares según sus ingresos, recursos profesionales, asesores para la educación de padres y servicios de terapia. Cada miércoles, un equipo de médicos y especialistas del hospital visitan la escuela para trabajar con los niños.
"La Rise School ha acogido a Arabella en su infancia y la transformó en una joven damita que está aprendiendo a ir al baño, servirse su propia comida y comer sola por completo", dijo Heather. "Sigue instrucciones y habla bien, lo cual no es típico para una niña de 3 años con síndrome de Down. Muchos niños no se comunican en absoluto".
El progreso de Arabella es un brillante ejemplo de cuán lejos cada niño puede ir cuando se le brinda las herramientas adecuadas junto con el amor, la risa y la motivación.