TEXAS CHILDREN'S FETAL CENTER
Le diagnosticaron antes de nacer
una malformación adenomatoidea quística congénita (MAQC)
El pequeño Garrett, a punto de celebrar su primer año, superó desafíos que implicaban riesgo de vida aun antes de nacer. A las 22 semanas de embarazo de su madre Jan con Garrett, los dos fueron sometidos a una rara y delicada operación fetal abierta en el Texas Children's Fetal Center.
El 7 de febrero del 2006, Dr. Darrell Cass y Dr. Oluyinka Olutoye, salvaron a Garrett de un tumor extraño, al que se conoce como malformación adenomatoide quística congénita o MAQC, que se encontraba alojado en su cavidad toráxica.
El tumor era benigno, pero crecía tan rápido que presionaba sus órganos internos, lo que impedía el desarrollo del cuerpo.
En pocas palabras, Garrett se estaba asfixiando en el vientre de su madre.
“Las MAQC por lo general son muy poco frecuentes, pero es incluso más raro que provoquen problemas, como sucedió en el caso de Garrett”, explicó Cass. “Era un tumor inmenso que ocupaba dos tercios de su cavidad torácica. Presionaba el corazón e impedía la circulación normal. Este tumor estaba matando a Garrett y si no hacíamos nada, seguramente, el niño habría muerto”.
No obstante, para llegar al débil Garrett y extirpar el tumor, los codirectores del centro fetal debían poner en riesgo a la saludable Jan. A medida que el tiempo pasaba, el procedimiento de Cass y Olutoye se volvía tan dramático como cualquier rescate de último momento que Hollywood pudiera inventar.
Esta operación fue la primera extracción exitosa de una malformación adenomatoide quística congénita antes del parto llevada a cabo por el hospital, y el Texas Children's Fetal Center es el tercer centro en el mundo que ha realizado exitosamente esta cirugía.
Después de recuperarse de la cirugía fetal en el St. Luke's Episcopal Hospital, Jan, que aún estaba embarazada, se hospedó en la Ronald McDonald House de Houston para estar cerca del hospital y de la Dra. Karolina Adam, su especialista en medicina materno-fetal que la controlaba de cerca hasta el parto. Pasó un total de 109 días antes de que Jan y Garrett por fin regresaran a casa.
"El nacimiento el 16 de abril fue un poco prematuro, lo cual no es poco común después de una cirugía fetal. Pero Garrett nació sano y está cumpliendo cada promesa de progresar que demostró en el nacimiento", dijo Cass.
El consejo de Jan para los padres que enfrentan situaciones similares es: "Lo principal es tener fe", dijo. "Escuchen a sus médicos y confíen en Dios que todo estará bien".
Todo está saliendo bien para la familia - el pequeño Garrett, su hermana mayor, Carson, y sus padres, Jan y Russell.
"Es un niño grande", dice Jan. "Tiene cabello castaño y unos grandes ojos azules como su papá. Está tan feliz. Se ríe mucho, y le encanta que la gente le hable".
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