
CENTRO CARDIACO
Se diagnosticó que sufría de
varias afecciones cardiacas
La nueva paternidad trajo consigo todas las preocupaciones normales que conlleva tener el primer bebé, pero después de seis meses con su hijo Quentin, Melissa y Wayne empezaron a considerarse padres experimentados.
La pareja se empezó a preocupar cuando Quentin no parecía aumentar de peso a medida que crecía. Su pediatra, un médico de Texas Children’s Pediatric Associates, sospechó que tenía un problema cardiaco y derivó a Quentin al Texas Children’s
Heart Center.
Se diagnosticó que Quentin sufría de varias afecciones cardiacas. Tenía atresia tricuspídea y un orificio en su corazón. Asimismo, los dos grandes vasos que llevan la sangre desde el corazón estaban transpuestos. Melissa y Wayne estaban abrumados por los diagnósticos.
“Estabamos preocupados por cómo íbamos a cuidarlo”, comentó Melissa.
En un principio, cuidar de Quentin significó ponerlo en las manos del equipo de cirugía de cardiopatía congénita del Texas Children’s. Los médicos realizaron una cirugía a corazón abierto para cerrar el orificio y colocar un pequeño marcapasos en el diminuto corazón de Quentin.
Quentin comenzó a desarrollarse. En la actualidad, es como la mayoría de los niños pequeños que están aprendiendo a hablar y le encanta jugar al aire libre. “Me sorprendo constantemente con el talento de estos médicos”, dijo Melissa. “Son realmente personas amables y modestas, y el Dr. (Charles) Fraser es una de las personas más inspiradoras que he conocido. Pasa sus días tratando de salvar la vida de los niños”.
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