Centro Cardiaco Rebecca y Rose Les diagnosticaron cardiomiopatía hipertrófica
Rebecca personaliza el viejo dicho: "De tal palo, tal astilla". Rose, su hija de 2 1/2 meses, no sólo se parece a ella sino también tiene la misma afección cardiaca.
"Estaba devastada cuando supe que pude haberle transmitido mi afección cardíaca a mi bebé, pero sé que el Dr. Jeffrey Towbin y el personal del Texas Children's Heart Center® cuidarán bien de ella, tal como siguen cuidándome a mí", señaló Rebecca.
A Rebecca le diagnosticaron, a los 3 años, cardiomiopatía hipertrófica, un crecimiento y distribución anormales de las fibras musculares del corazón que causan el engrosamiento de las paredes del corazón. El engrosamiento de las paredes musculares hace que la cámara del corazón se vuelva más dura y pequeña, dificultando el flujo de sangre desde y hasta el corazón de manera efectiva.
"En ese momento, mi familia vivía en Abilene, Texas. Agradezco que mi pediatra local se haya capacitado en el Texas Children's Hospital y me haya derivado al centro cardiaco inmediatamente", recuerda Rebecca, que desde 1989 es atendida por Towbin.
"Rebecca siempre ha sido una paciente especial", señala Towbin. "Ella es un ejemplo de los problemas importantes que vemos con esta enfermedad, incluyendo la posibilidad de muerte súbita y el comportamiento genético de la enfermedad".
A los 15 años, Rebecca tuvo un paro cardiaco mientras corría para alcanzar el autobús para ir a la escuela. La resucitaron y la llevaron de urgencia al centro cardiaco donde recibió un marcapasos-desfibrilador implantable.
"Yo no estaría viva si no hubiera sido por el Texas Children's Hospital. Ha sido un magnífico lugar para mí", dice Rebecca.
Aunque no se conoce la causa de la cardiomiopatía hipertrófica, la mayoría de los casos parecen genéticos en origen. Sabiendo esto, Rebecca se hacía un sonograma todos los meses durante su embarazo para controlar el corazón del bebé.
En el momento del parto en San Antonio, tanto la madre como la bebé recién nacida fueron llevadas para hacerles un ecocardiograma, y descubrieron que Rose también tenía esta misma afección cardiaca congénita.
Adam, el esposo de Rebecca, que está en el ejército, trabajó mucho para conseguir derivaciones para llevar a sus muchachas al Texas Children's.
"Al principio, no entendía por qué Rebecca insistía tanto en que el único lugar donde quería que la trataran a ella y a nuestra hija era el Texas Children's, pero ahora después de nuestras visitas al centro cardiaco, entiendo exactamente lo que quería decir", dijo Adam. "El Dr. Towbin me explicó todo lo que sucede en un corazón normal y luego me mostró cómo funcionan los corazones de Rebecca y Rose. Los médicos del Texas Children's son mucho más minuciosos que cualquier otro médico que he visto con mi esposa".
Rose está siendo tratada con medicamentos y ahora tiene mucha más energía. Le gusta jugar con su papá y las cosas brillantes, y está descubriendo su puño y dedos.