|

CENTRO DE HEPATOLOGÍA
A los 9 años le diagnosticaron esteatohepatitis
Jessica siempre ha sido una niña precoz y madura para su edad. Por eso cuando supo que padecía la enfermedad hepática esteatohepatitis, ella tenía muy en claro lo que podría y no podría tolerar.
Robin, la mamá de Jessica, cuenta que su hija se sentía bien cuando visitó al pediatra para un control médico anual. Sin embargo, las pruebas de función hepática dieron como resultado valores elevados, entonces él recomendó que fueran al Texas Children´s. En el hospital, Jessica y Robin conocieron al Dr. Ruben Quiros, quien solicitó más análisis de sangre y una biopsia de hígado.
"Desde el principio, Jessica actuó más como un adulto que como una niña", dijo Robin. "Antes de ir al Texas Children's, ella dijo: 'Es mi cuerpo y haré lo que quiera'".
Pero tan pronto Jessica conoció a Quiros, se desarmó y se convirtió en una de sus mayores fanáticas.
"Él entró y le dijo directamente lo que sucedía y lo que necesitaba hacer", dijo Robin. "No le habló en tono condescendiente, le habló como a un adulto y ella lo respetó por eso".
Para controlar el avance de su afección, la niña de 9 años, que estaba en segundo grado, y el resto de su familia comenzaron a hacer algunos cambios. Jessica se esfuerza para perder peso al controlar los tamaños de las porciones y eliminar las comidas rápidas. Más adelante, este año, tienen pensado comenzar en el programa Weigh of Life del Texas Children's. No siempre es fácil, pero Jessica y su familia están comprometidos.
"Estamos cambiando poco a poco, pero con paso firme", dice Robin. "A veces, Jessica se cansa de la dieta, pero sigue adelante".
Jessica es una artista prometedora y hace poco ganó un concurso de pintura en el rodeo de Houston en el que participó a través de su escuela. "Siempre le gustó jugar afuera", dice su mamá, "pero está trabajando para aumentar la actividad física".
"Comenzó a jugar tenis", dice Robin, "y recibió un scooter para su cumpleaños. Vamos al parque con más frecuencia para hacer ejercicio".
Y su trabajo duro está dando resultado. A pesar de todas las tentaciones de las fiestas navideñas, Jessica perdió dos libras y creció casi cinco pulgadas entre los controles. Si bien al principio Jessica tenía dudas, ha llegado a esperar ansiosa sus visitas al Texas Children's y sus charlas con Quiros.
"Creemos en el Texas Children's", dice Robin. "A Jessica le encanta ir a ver al Dr. Quiros - piensa que es genial".
Página de inicio de Niños valientes |
Clínica de gastroenterología, hepatología y nutrición - Historias de pacientes
Centro de hepatología
|
 
|