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UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS PEDIÁTRICOS
A los 11 años se le diagnosticó meningitis viral y encefalitis
Rosalie era una niña saludable de 11 años a la que le gustaba disfrazarse e imitar a Selena, la estrella de la música, cuando comenzó a tener fiebre de forma intermitente. Durante varias semanas Nelda, la madre de Rosalie, combatió la fiebre con medicamentos de venta libre. Sin embargo, cada vez que la fiebre desaparecía, volvía a aparecer al cabo de unos pocos días.
"A veces, Rosalie me hacía preguntas como "¿Qué día es hoy?", pero pensaba que estaba bromeando o tomándome el pelo", explica Nelda.
Tras varias semanas, Nelda decidió que necesitaba ayuda, por lo que llevó a Rosalie a una sala de emergencias local. Mientras esperaban para que las viese un médico, Rosalie comenzó a tener convulsiones.
"Recuerdo que se la llevaron mientras su cuerpo se sacudía de forma incontrolable", cuenta Nelda. "Fue horrible".
Rosalie fue admitida en el hospital, pero después de sufrir otro ataque fue trasladada al Texas Children's Hospital, donde le diagnosticaron meningitis viral, una infección del recubrimiento del cerebro y de la médula espinal, y encefalitis, una inflamación del tejido cerebral. Permaneció durante más de un mes en el Texas Children's, mientras que su enfermedad la hizo regresar a su infancia y necesitar pañales, alimentación por tubo y vigilancia durante las 24 horas.
"Esperábamos que Rosalie se despertase y volviese a ser ella misma, pero simplemente quedaba ahí tumbada", recuerda Nelda. "Observarla durante todo el tiempo nos resultaba realmente difícil".
La familia de Rosalie permanecía junto a ella día tras día y noche tras noche, y nunca perdieron la esperanza, aunque en muchas ocasiones sentían temor y preocupación acerca de lo que podía depararles el futuro. Nelda les atribuye el mérito a las enfermeras del Texas Children's, y en especial a Maricella (Marcie) Vara, de haberles ayudado a pasar por esta terrible experiencia.
"Nos dijeron que era posible que Rosalie hubiese sufrido algún daño cerebral y que podía padecer un retraso mental", cuenta Nelda. "En ocasiones, los términos y los procedimientos médicos nos resultaban muy difíciles de comprender, pero Marcie se sentaba con nosotros y nos ayudaba a descifrar aquellas palabras tan complejas y a entender lo que estaba sucediendo".
Durante todo el proceso, Nelda solo pasó una noche alejada de Rosalie. Admite que a veces resultaba agotador, pero que sabía que debía permanecer junto a su hija. Vara le dio las fuerzas que necesitaba.
"Marcie pasó mucho tiempo conmigo, dándome apoyo", dice Nelda. "Realmente se esforzó al máximo y me hizo tener la suficiente confianza como para seguir adelante".
Tras varias semanas de hospitalización, la enfermedad de Rosalie se amenguó lo suficiente como para que pudiese irse a casa. Le recetaron medicamentos para controlar los ataques y ha experimentado una recuperación completa.
A día de hoy, Rosalie, de 16 años, saca sobresalientes en todas las asignaturas y es alumna activa del programa ROTC del Sam Houston High School. No recuerda muchas cosas de su enfermedad y del tiempo que permaneció hospitalizada, aunque tanto su madre como Vara lo recuerdan muy bien. Desde su recuperación, Rosalie y su madre han vuelto al Texas Children's en varias ocasiones para visitar al personal.
Durante el transcurso de una de sus visitas, Rosalie y Nelda obsequiaron a las enfermeras con insignias de ángeles de plata para la solapa, para mostrarles su aprecio.
"Marcie fue una bendición para nosotras", explica Nelda. "Nos hizo sentirnos como parte de la familia del Texas Children's".
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